sábado, 9 de junio de 2012

LOS INICIOS DE LA TELEVISION


LOS INICIOS DE LA TELEVISION 

JESUS JIMENEZ LABAN

Me he convencido que a pesar de haber estado algo asi como 25 años en la televisión, no sé mucho. Y es que se requiere de una gran preparación para conocer todas las técnicas, los conceptos y su impacto en la sociedad. No hace mucho, en una reunión con jóvenes inquietos, salió el tema de los inicios de la televisión en los Estados Unidos, muy similar a los de Perú. 

Se recordaba ahí cómo era hacer noticias en TV: solo "arrancar y leer", sin mucho costo para la gerencia, algo que trajo a la memoria los talk show (un buen conductor con un buen tema) Se refería al teletipo cuyos cables eran leídos por un talento, el hombre que salía al aire. Pero llama la atención cómo en sus inicios los gerentes no les "daban bola" a las noticias, con las justas éstas cubrian noticiarios de 15 minutos. Salió ahí la línea del tiempo de Marshall Mc Luhan (una sociedad fragmenada y lineal), que sirvió de base para segmentar un programa con auspicios publicitarios, los famosos bloques. 

Nadie puede negar que la televisión tuvo como maestro al cine -con la que se halla incestuosamente relacionada- y la radio le prestó sus talentos. Muchos feos que hablaban con voz bonita en las ondas radiales, fueron echados de las pantallas televisión a pesar de su pasado radial exitoso porque se querían talentos nuevos, caras frescas y que conectaran con el público. Ese factor emocional, ha sido a veces, muy mal entendido. 

Gente extraña al medio, de repente no entiende esto, pero no deja de llamar la atención el ahorro con que se hacía televisión: un locutor con buena presencia, hábil y profundo en la pregunta si tenía que entrevistar y con personalidad para hacer empatía con la teleaudiencia (el culto a la personalidad) Dependia de cómo el publico viera al talento (un veterano de guerra, un amigo de familia o un educador) para asegurar la sintonía.  

Contrariamente a lo que se piensa, las transmisiones en vivo, los deportes y el tiempo nacieron casi con los inicios de la televisión, de manera que no son un invento reciente. Los chicos a los que me refiero, todos ellos interesados en aprender cómo gestionar un medio, se rompían la cabeza cómo las noticias generales no podían ser tan importantes como ahora. Eran consideradas extrañas y fastidiosas. Se tuvo que llamar a novelistas para que escribieran breves y claros los textos. 

Los gerentes, que por lo general habian sido vendedores antiguos, no daban bola a las noticias, los auspiciadores tampoco. Tuvo que intervenir la FCC (Federal Communication Comission, equivalente del Ministerio de Transportes y comunicaciones peruano) para que las noticias se abrieran paso en la parrilla de la programación. El resultado final es que ademas de devolver con creces la inversión en poco tiempo el público se enteraba de las cosas por la TV, mucho antes que la radio y la prensa escrita. 

La televisión en Estados Unidos rompe fuegos en 1948, en tanto que en Peru en 1958. En ambos casos, no es iniciativa privada, sino el Estado el que se lanza a la aventura. Luego la TV comercial pasa a manos privadas y con mucho éxito.