miércoles, 12 de diciembre de 2012

DEL FIN DEL MUNDO AL PRECIPICIO


DEL FIN DEL MUNDO AL PRECIPICIO

JESUS JIMENEZ LABAN

Me parece gracioso que haya gente que pierde el tiempo pensando en el fin del mundo según la supuesta profecía maya para 2012. O que contemple las estrellas por si acaso el asteroide Tutatis que se acerca a la tierra, roce el planeta, cosa que ha sido descartado por los científicos.

Temores infundados. No hay ningún peligro para nosotros. Ni una ni otra cosa ocurrirá. 

Pero sí es mejor pensar en el precipicio fiscal de Estados Unidos y las consecuencias que podrian derivarse de ese tema en el resto del mundo. 

¿Qué está pasando en la economía? Es probable que el ciudadano a pie lea los diarios y quede en la misma situación: no saber realmente qué es lo que pasa.

Y es que cuando los técnicos dicen que Estados Unidos dejará de bailar el Twist a fines de Diciembre de 2012, algunos podrían -y no los culpo- pensar que se trata del ritmo de los años 60. 

Pero no. Los economistas están usando este término para explicar que expira la "Operacíón Twist", programa bajo el cual "el banco central ha estado comprando alrededor de US$45.000 millones en bonos a largo plazo todos los meses y vendiendo un monto similar en títulos del Tesoro de corto plazo".

Esto quiere decir -siguiendo a WSJ- que la Reserva Federal de EE.UU (equivalente a nuestro Banco Central de Reserva del Perú) comprará US$85.000 millones en bonos todos los meses en un esfuerzo por reducir las tasas de interés a largo plazo y abaratar el crédito, lo que estimularía el gasto y la inversión. Es decir, comprará US$45.000 millones en títulos del Tesoro cada mes, además de US$40.000 millones mensuales en valores respaldados por activos hipotecarios.

Hasta aquí los términos difíciles. Prometo ya no usarlos a lo largo de esta reflexión. No quiero marear al lector -ni yo tampoco terminar mareado- pero lo que está buscando el gobierno es reducir el costo del crédito y estimular las bolsas en un intento por fomentar el gasto y la inversión de los hogares y las empresas. Se quiere, en esencia, reducir la tasa de desempleo que cayó a 7,7% en noviembre. 

Esto significa reanimar la economía de Estados Unidos, comportamiento opuesto a lo que hace el Banco Central Europeo. En un caso hay crecimiento -aunque tímido en EE.UU-, en el otro, la recesión se apodera de la situación.

Pero al mismo tiempo, siguen estancadas las negociaciones entre republicanos y demócratas para evitar el precipicio fiscal. No se ponen de acuerdo los políticos en las negociaciones que llevan adelante "para evitar la serie de recortes de gastos y aumentos de impuestos programados para el inicio de 2013".

Hasta el momento nadie garantiza un acuerdo con o sin reforma del código tributario corporativo estadounidense.

Pero volviendo al tema anterior -el lanzamiento de nuevas compras de activos en reemplazo de su actual programa de estímulo conocido como la "operación Twist"- "fue un anuncio que hizo subir los mercados de EEUU 63 puntos, o 0,5%, a 13.314, tras una racha de cinco sesiones al alza que llevó al índice a su mayor nivel desde el 22 de octubre", según fuentes de Wall Street.

Pero, ¿a dónde nos quieren llevar los economistas? Siento como si en este momento estuvieran haciendo experimentos con nosotros. Y es que ninguna de las estrategias financieras que están decidiéndose ahora tienen antecedentes en la historia financiera de los países. Todo los métodos usados son inéditos desde el año 2007. No existe en los libros de economía ni de historia estrategias monetarias como éstas. De manera que los ajustes que están llevado tanto Estados Unidos como la Unión Europea, no se sabe si van a funcionar a no. Todo está a nivel experimental. 

Una investigación conjunta hecha por Jon Hilsenrath y Brian Blackstone, revela que los banqueros centrales están en medio de un experimento de alto riesgo en el que usan como guía el trabajo académico de algunos de los hombres que estudiaron y enseñaron en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) en los años 70 y 80, semillero de personalidades de la talla de Ben Bernanke, presidente de la Fed, y Mario Draghi, presidente del BCE, obtuvieron allí su doctorado en la década de los 70. Mervyn King, gobernador del Banco de Inglaterra


Sin transcripciones ni minutas, a veces se reunen en Basilea, Suiza. Se sientan solos a conversar alrededor de una mesa redonda en un ambiente con techo negro, comedor de paredes blancas y una vista preciosa frente al Rin. 

Quisiera ser positivo y creer en la preparación de las personas que están diseñando las grandes estrategias para el mundo. 
Tenemos que cruzar los dedos para que estas estrategias funcionen.

Si funcionan, nos liberamos de un prolongado estancamiento y sufrimiento económico. En cambio, si meten la pata (se equivocan), se despertaría ese monstruo llamado crisis financiera que presionaría la inflación. 

Los directores de los bancos centrales son las personas más aisladas de los gobiernos, segun se ha dicho. No me había puesto a pensar en la vida solitaria que llevan un presidente de un banco central de reserva. Ahí se requiere el perfecto equilibrio. Si se juntan mucho con banqueros, puede que salga alguna ventaja injusta. Si si junta mucho con políticos, dejarán de ser independientes, algo que colisiona con la Constitución.

Como decía mi abuela, "ni tan cerca que queme al santo ni tan lejos que no lo alumbre".