jueves, 5 de abril de 2012

LECCIONES DE JOBS: COMO APRENDER A PENSAR DIFERENTE

COMO APRENDER A PENSAR DIFERENTE A PARTIR DE LAS LECCIONES DE LIDERAZGO DE STEVE JOBS
Jesus Jimenez Laban
Nunca olvidaré el discurso de Steve Jobs en Stanford.  De su alocución quedó grabada en la mente de millones de personas esto: "sigue tus propios sueños, no repitas la vida de otro".  Dicho de otro modo, "sé tú, no hagas lo que otro ha hecho, no pierdas el tiempo imitando".  Vale recodar el fondo de este mensaje -no quedarse en lo literal- porque en esa frase, a mi modo de ver, está la clave de la transformación de la pobreza en riqueza. 

Después de leer un resumen de las lecciones de Steve Jobs escritas por Walter Isaacson, biógrafo autorizado por el extinto empresario, pienso que muchos pueden aprender a pensar diferente en los negocios a partir de esas enseñanzas plasmadas en la obra. (Ver publicacion 04-04-12/Harvard Business Review, HBR))

Pese a su petulancia y su impaciencia predominantes en la personalidad, Steve Jobs siempre escogía rodearse con jugadores "A1", nunca con adefesios.  Trabajaba con ellos bajo presión intensa poniendo plazos imposibles para incentivar la creatividad.  Los hacía sentir imaginariamente como si estuviera frente a un gorila salvaje tras un cristal y sólo daba semanas y no meses para generar ideas y no caer en los brazos de la fiera.  La presión los empujaba a la perfección.

Otro atributo de su estilo gerencial es que valoraba muchísimo la vida simple.  Y ello se refleja en la simplicidad de sus productos:  fácil de entender, fácil de usar (Prohibía usar un manual para entender las cosas).  

Contrariamente a lo que se piensa, Jobs no se rodeaba siempre de pioneros.  Le bastaba tener ejecutivos y trabajadores que innovaran, que hicieran entender al mundo que los problemas tienen otras formas de solución.  El pionerismo cedía paso a la innovación.  

Curiosa su filosofía gerencial en cuanto al tamaño, la especialidad y el trato con la gente.  Recomendaba él fijarse en la foto, pero también en los mínimos detalles de esa imagen.  Sugería no pegarse sólo a la ciencia sino también a las humanidades.  Las mejores creaciones nacieron en su  imperio de esa sinergía entre ambas.  

Jobs nunca se reunía con su gente para tratar cosas ya hechas con agenda en mano sino para producir nuevas ideas al calor del debate en una reunión.  Y para pensar mejor, prefería los grupos pequeños.  Y no solo eso, hacia que la gente se expresara de manera breve y clara.  Asi, no habia espacio para la distracción, complejidad o confusión.  

Y, por último, esta filosofía  nueva recomienda asumir la responsabilidad por todas las cosas que recibe, compra, usufructúa el cliente.   

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