martes, 24 de abril de 2012

PARA DEFENDERSE DE LA MENTIRA FRENTE AL ENGAÑO COTIDIANO

PARA DEFENDERSE DE LA MENTIRA FRENTE AL ENGAÑO COTIDIANO

JESUS JIMENEZ LABAN

Quiérase o no mucha gente toma decisiones, cambia de conducta o piensa de otra forma por la información persuasiva que recibe o por la manipulación de signos sin que se de cuenta. Si usted, por ejemplo, ha decidido viajar a la sierra central por ferrocarril, puede tomar otra decisión si se entera por radio o diario que hay un huayco. Y es que nuestras decisiones y nuestra conducta giran en torno a nuestros deseos y a la informacion que tenemos sobre los medios mas adecuados para alcanzar esos deseos. 

El autor que lo afirma es Guy Gurandin en la obra "La mentira en la propaganda política y en la publicidad" que pone casos y ejemplos impensados para muchos. Una falsa información puede debilitar al competidor más fuerte en un negocio sin que éste lo sepa. Una maquiavélica estrategia puede generar una opinión pública adversa al proyecto de un gobernante. Una verdad con informaciones previamente seleccionadas también puede desacreditar a un personaje y eso sí es tendencioso. 

El referido autor cita casos frecuentes de uso de mentiras piadosas o caritativas para lograr vender productos o servicios, sin que tengan mayores beneficios para el usuario o consumidor. De una u otra manera, está presente la mentira disfrazada de verdad, cosa que tiene más efecto en la gente desinformada. Ciertamente, estos tructos publicitarios o propagandísticos, según sea el caso, no funcionan con dirigentes, empresarios, políticos, profesionales, periodistas informados. 

Durandin en su obra con titulo original "Les Mensonges en Propagande et en publicité, France Paris, 1982) alerta sobre el peligro de la mentira oculta. Sea a título ofensivo (cuando interlocutor no sabe que se le ataca) o defensivo (es decir, mentir para ocultar la propia debilidad al adversario y evitar ser atacado), la mentira es un arma peligrosa que debe ser regulada cuidadosamente por el derecho positivo. Y es que -siguiendo al autor- dos seres diferentes no tienen exactamente la misma percepción de un mismo objeto. 
Simplemente, no es posible conocer una cosa por completo y todo conocimiento es relativo aun cuando es posible adquirir un conocimiento preciso de algunas de sus características. Y de estos se aprovechan muchos para desacreditar a quien tiene razón en un argumento. Por eso critica el autor, el absolutismo político. "Pretender que nada es absolutamente verdadero hace posible imponer puntos de vista propios. Privados de criterios de verdad los interlocutores ya no están en condiciones de defenderse". 

Hay también mentiras de interés general -señala el autor- como, por ejemplo, una devaluación moneraria que el gobierno no dice para no generar pánico. Eso, señala el autor, economiza fuerza y si la moneda está débil, se evita debilitarla más. Pasa lo mismo cuando se le dice a un enfermo -qué buen semblante tiene usted!!- para tranquilizarlo. Lo que se quiere es otra cosa. Quien lo dice evita comprometerse en mas dificultades. 

Este escritor, que ya fue olvidado por muchos, se detiene en un capítulo para hacer notar que una cuidadosa estrategia puede generar una opinión pública adversa al proyecto de un gobernante. "Hacer creer que una cosa existe, cuando no existe". 

La mentira para hacer cambiar de opinión o cambiar de conducta o dejar de hacer cosas viene también acompañada de "supresiones materiales, ocultamiento de objetos, destrucción de objetivos, huellas o documentos" Como dice la canción, "para que no quede huella". 

Como queda dicho, el tema central en esta obra, no muy nueva, es la influencia de la mentira, la manipulacion de los signos para economizar fuerzas con destinatarios muy claros: anunciantes y consumidores (nivel publicitario) y enemigos, amigos y neutrales (caso de la propaganda de guerra) Recuerda que en la II Guerra Mundial el enemigo agrandaba su poder de fuego para evitar ser atacado o humanizaba escenarios para persuadir a que abandone las armas o persuadía con argumentos razonables (caso de ingleses contra alemanes) para no ser pasado por las bayonetas. 

De una lectura rápida del texto, como se ha repetido aquí, se deduce que una mentira con apariencia de verdad puede hacer que la gente cambie de opinión, que las personas cambien de conducta o deje de hacer cosas o apoyar a un líder. Y lo que pasó en la guerra se aplica en la vida civil, comercial, politica, informativa.

Y, como palabra final, me queda la solitaria impresión de que el hombre estaría desprotegido si no tiene información verdadera y objetiva de la prensa. En medio de tanta desinformación, el ejercicio de la liberad de prensa, información expresión, opinión es luz para los ojos de sociedad. Sin ella, todo estaría a oscuras. 

Después de leer estos principios contenidos en la obra, el lector seguramente entiende mejor el poder de la persuasión, pero también de las mentiras ocultas: mentiras respecto de uno mismo, del adveesario, del entorno o las relativas al presente, al pasadoo al futuro. 

Un buen libro con finalidad profiláctica y que constituye una invitacion a la resistencia crítica frente al engaño de todos los días. Cuidado!!

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