martes, 7 de agosto de 2012

NO DEJES QUE LOS PROBLEMAS TE LLEGUEN AL CUELLO...¡INFLUYE!


NO DEJES QUE LOS PROBLEMAS TE LLEGUEN AL CUELLO...¡INFLUYE!

JESUS JIMENEZ LABAN

Imagine usted a alguien que en lo personal o profesional tiene miedo de hablar en público. Y que por ese detalle, puede perder el empleo, un negocio o un cargo público. No hay ahi habilidades de comunicación desarrolladas. 

Nadie nace sabiendo. Esto se aprende, es parte de un proceso, pero hay que empezar. 

Hay que aprender a desgranar los principios de la economía de la atención. Saber qué decir, cómo decirlo y el valor que tiene decirlo. Aprender a captar valor, transmitir valor y compartir valor. Demostrar que lo usted dice es importante para las dos partes.

¡Influye!, es el título de una obra del conocido profesor Enrique Alcat, que debería ser libro de cabecera de presidentes y de ministros en tiempos de crisis. Particularmente, lo consulto con frecuencia para mis clases con mis alumnos.

Me toma por sorpresa el talento de este gestor empresarial y comunicador en situaciones complejas porque lo que recomienda en sus recetas sobre como gestionar una crisis es, precisamente, todo lo contrario a lo que hacen los gobernantes y ejecutivos. 

Aunque parezca increible, muchos no piensan antes de hablar, no miden las consecuencias. Ignoran que la forma cómo uno hable tiene el efecto de "boomerang", "vuelve a tí o contra tí". Para decirlo en palabras del propio Alcat "la comunicacion es como un eco que tarde o temprano devuelve lo que recibe". 

Y, lo peor ocurre cuando esto se traduce en un destrozo de la imagen pública, en su credibilidad y, también en sus balances o indices de popularidad.

Para tener un buen gobierno -sea en lo corporativo o en lo estatal- es necesario adelantarse a los hechos, incluso saber hablar antes de que las cosas sucedan. ¿Qué es mejor decir la verdad o estar en lios con desmentidos, enfrentamientos verbales o desinformación?

Vale recordar que puede usted ser un buen gerente y disciplinado político. pero en ningún caso debe poner la comunicación como ciencia ficción reducida a cenas con periodistas, campañitas publicitarias o notitas de prensa. 

La gran leccion que deja la experiencia es aprender a predecir escenarios y preparar las soluciones y caminos cuando éstos se presenten. Es preferible adelantarse a los acontecimientos que responder preguntas en medio de una confusión mediática.

Así de simple. Esto supone un proceso continuo, un levantamiento de información permanente y un estudio minucioso de los gestos, las actitudes y las tendencias de las personas que luego pasan a ser actores de la crisis. 

Dicho de otro modo, se olvida que tanto ejecutivos como hombres de gobierno trabajan con dos fuerzas complementarias: el planeamiento estratégico y la comunicación. 

No es posible manejar una compañía o conducir un país sin visión y comunicación. 

No basta tener la idea, diseñar el proyecto y ponerlo en ejecución. Hay que aprender a influir en la gente y eso significa saber transmitir un mensaje, su contenido y su valor. La comunicación es anticipación. Tienen valor cuando se da antes del estallido de una crisis o conflicto.

Hay que aprender a gestionar las aptitudes. Los rasgos sicologicos de las personas no se conocen, de manera que en un plan de comunicacion, hay que conocerlos para superar la crisis e influir en las personas para que hagan cosas positivas y constructivas.

Los peores errores se producen cuando los directivos o gobernantes piensan que nunca les ocurrirá lo que le pasa su vecino. O cuando no da la cara a la gente en la creencia equivocada que los problemas se resuelven solos. O, algunas veces, cuando se cae en provocaciones de personas que no quieren dialogar, quieren seguir en el conflicto. 

A la luz de estos errores, las lecciones que nos deja la experiencia es saber estar siempre prevenido, ser proactivo y ser infinitamente tolerante: las crisis no son eternas, la solución llega cuando más oscura parece la noche, pero llega. Pero, como dice, Alcat ésta llega cuando ambas partes ganan, no una a costa de la otra.

Lo que hay que hacer y evitar en cada momento es poner en la balanza los pro y los contra de cada decisión. 

El conflicto es parte de la naturaleza humana. El dar la contra una caracteristica para provocar y buscar el pleito una vieja táctica para desesperar y confundir. 

La politica del avestruz, el esconderse detras del escritorio, el "no tengo nada que decir". No, no, es un grave error. No olvidemos lo que dice en su ultimo libro Alcat: "Si no comunicas, no influyes. Y si comunicas mal, influyes mal"

La ética es fundamenral. Dilo todo. La verdad, a la larga, es la mejor estrategia. 

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