sábado, 10 de diciembre de 2016

BANCA Y RESCATE

BANCA: RESPIRACION BOCA A BOCA CON CONDICIONES

JESUS JIMENEZ, presidente de CENTRUM LABAN, la nueva frontera en inversiones, negocios e información

En el pasado, cuando un banco quebraba, el Estado corría a darle al que estaba a punto de ahogarse respiración boca a boca.

Sin embargo, el hecho que el Estado se volviera generoso para salvarle la vida a un banco privado era usar el dinero de los contribuyentes.

Desde entonces se han construido paredes legales para que el uso del dinero del Estado -que es el de los contribuyentes- no se use tan fácilmente en el salvataje de una entidad bancaria.

En Europa veo un caso reciente en el que se pone en discusión ambos extremos, entre dar o no dar dinero para salvar un banco. Entre darle respiración boca a boca o claudicar en el intento.

Como se sabe, el italiano Banca Monte de Pací di Siena Spa, el tercero más poderoso de Italia, está el problemas.

El último reporte dice que necesita captar 5.000 millones de euros en capital, según fuentes de Wall Street.

Obviamente, existe la tentación de salvarlo con dinero público. Pero la normativa de la Unión Europea lo prohíbe. Incluso si el gobierno italiano decidiera por su cuenta ayudar a ese banco, la Unión Europea le obligaría con un Tribunal después a devolver el dinero.

Sólo se puede usar dinero del Estado en tres supuestos. Que se les descuente primero la pérdida a los bonistas, que se haya cancelado el 8% del pasivo según las normas de la UE.

Pero queda aún la posibilidad de "la prueba de solvencia de su balance", que encajaría en una laguna legal que deja abierta la legislación europea.

Eso se llama "recapitalización preventiva", siempre y cuando el banco no haya quebrado, no necesite ya esa respiración boca a boca.
Viéndolo desde el punto de vista constitucional, aparecería un choque de criterios.

Por un lado, la legislación de la Unión Europea que se opone a la intervención del Estado en el salvataje de bancos si es que no se cumple los supuestos antes señalados.

Por otro, que la Constitución habla de salir en defensa de los ahorristas. Hacer prevalecer este criterio reclamaría voluntad política.

Así están las cosas en Europa, en Italia. Un banco que está punto de quebrar o que ve que la recapitalización interna de la UE es incompatible con derechos fundamentales, un Estado que quiere salvarlo pero no puede y una legislación europea que manda supranacionalmente sobre los estados.

Sea como fuera, ¿qué protección tiene el ahorrista para no perder su plata? No se dice nada hasta ahora.

Estaré atento a lo que dice el Mecanismo Único de Supervisión, el área de supervisión del Banco Europeo, encargada de inspeccionar 127 bancos. Solo entonces, se podrá determinar el rescate con ayuda estatal es ilegal o no.


Con información de Wall Street

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