viernes, 24 de agosto de 2012

HOMBRES DE BATALLA: LA FAMILIA


HOMBRES DE BATALLA: LA FAMILIA
JESUS JIMENEZ LABAN
 
Lo que usted va a leer a continuación es la radiografía de una empresa peruana a partir de la experiencia y de la visión de un negocio.

¿Cómo es por dentro? ¿Cuál es su motivación? ¿Qué sentido tiene el dinero?

Tal como dije antes, en Lima se reunió lo más graneado de las Pymes con motivo de la V Versión de la Cumbre PYMES APEC 2012.

El megaevento, que reunió a emprendedores, académicos y técnicos, contó con brillantes expositores e invitados, entre ellos Luis Angel Cornejo y Luis Angel Añaños y muchos otros.

Pero lo que me llamó la atención fue un empresario con palabras sencillas y espirituales hablaba poco y decía mucho. Desconocido para muchos, pero exitoso y silencioso. Estoy hablando de José Sam Yuen presidente ejecutivo de Samcorp, un próspero hombre de empresa industrial peruana y que reveló sus inicios, su forma de ver la empresa y lo que es, en esencia, un negocio.

Lo que Sam Yuen destacó primero en su breve exposición fue el esfuerzo de sus padres que le inculcaron valores para defenderse en la vida y lo matricularon en el mejor colegio de Lima. La educación es la mejor inversión, dice, cosa que hicieron sus padres, tan luego tuvieron recursos en su pequeño negocio que se hizo con sacrificio.

Luego recordó que las más grandes empresas del mundo (p.e Lehman Brothers, Cargill, entre otras), son empresas familiares. Alrededor de ese núcleo sus fundadores construyen una coraza porque un negocio no sólo tiene como principal propósito a la familia sino es fuente de autosustento para todos los que integran esa familia.

De manera que esa motivación hace que los hombres de negocios miren el largo plazo. Los negocios no pueden paerar, así ocurran las crisis más duras en los países.

José Sam Yuen, cuyos ascendientes son de origen Chino hizo una comparación entre China y Perú. En ambos casos la carrera ha sido accidentada. En China se dio la revolucion cultural, crisis política, caida de Mao, inicios del cambio de estrategia; en tanto que en Perú, los golpes militares, nacionalización de empresas, reforma agraria, reforma educativa, repatriación de divisas, crisis económica, punto de quiebre.

Pero los negocios siguen adelante porque la familia está de por medio.

Para este hombre de empresa los negocios siguen un ciclo típico: inicios (informales y de subsistencia); Bienestar (llega el crecimiento) y consolidación (periodo de madurez).

La parte más dificil es al inicio. Por eso recomendó no comprar, p.e, carro del año, no gastar en lujos sino reinvertir las utilidades. Si uno se ajusta el cinturón, el negocio empezará a rendir frutos en 7 años.

Sam Yuen hizo notar la informalidad que existe en el Perú, nada menos que 88%.

La mayoría de negocios, dice, nacieron informales, pero luego ingresaron la formalidad. Probablemente, especuló, se asusten por pago de tributos, el 30% de Impuesto a la Renta 18% de IGV, estados financiero, presupuestos, leyes y contratos, costos laborales (beneficios suman el 45% del sueldo del trabajador).

Pero la formalidad es una inversión, no un gasto. Se debe tener en cuenta los beneficios que no son pocos: acceso al crédito, probabilidades de crecimiento, ingreso a nuevos mercados, así como acceso a la propiedad, ingreso al mercado de valores e internacionalizacion.

Sam Yuen se despidió de su auditorio diciendo que el destino natural del hombre es el trabajo, ganarse el pan con el sudor de su frente. Pero al mismo tiempo habló que el hombre tiene un tiempo limitado. "Polvo eres y en polvo te convertirás", decía una de sus gráficas en pantalla gigante, parafraseando un pasaje bíblico.

¿Para qué el afan de atesorar si el dinero se queda aqui cuando llega la hora final, "dead line"?, se preguntó. No se puede servir a Dios y al dinero. La plata no es el fin.

"Amen mucho a sus empresas porque son de su familia", dijo con energía.

Una ponencia, por cierto, que arrancó los aplausos de miles de empresarios concentrados en los amplios salones de un hotel de lujo en Lima, capital.

2 comentarios:

  1. Angelina Poggi Santoyo27 de octubre de 2012, 21:40

    Felicitaciones José Sam, si todos los empresarios fueran como tú, nuestro Perú tendría
    un futuro prominente, dado a tu formación y a tus grandes cualidades, los que te conocemos poco o mucho sabemos que eres un ejemplo a seguir,y que
    La familia de Sinomaq siga adelante., gracias por dejar al Perú bien representado.

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  2. una pena que detrás de esa persona se encuentre un ser que vende el cuento dela moralidad,que tiene a sus trabajadores en la explotación de la necesidad ,que gasta mas de lo que ahorra y que cree que con el poder económico que tiene controla todo.si lo conociesen lo que el piensa de ustedes no comentarían nada bueno.

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