jueves, 22 de noviembre de 2012

¿NOS QUEDA AUN EL SACO GRANDE? BALANCE DE LOS TRATADOS DE LIBRE COMERCIO



¿NOS QUEDA AUN EL SACO GRANDE? BALANCE DE LOS TRATADOS DE LIBRE COMERCIO

JESUS JIMENEZ LABAN

Hay que sacarse el sombrero por los arquitectos de los tratados de libre comercio que ha suscrito el Perú desde hace cuatro años. Se empezó con Estados Unidos y luego vino una lluvia de acuerdos. ¿Debemos estar contentos? Claro que sì, pero creo que todavía nos queda el saco grande. Aun no hemos hecho lo que tenemos que hacer como lo explicaré más adelante.

En un encuentro de empresarios promovido por la Cámara de Comercio de Lima (CCL), salieron a luz varias ideas estratégicas que considero sumamente útiles y provechosas para el Perú actual. No dudo que así sea por la calidad de expositores, entre ellos el ex presidente de Colombia Alvaro Uribe, la embajadora de EE.UU Rose M. Likins y el presidente de Instituto Libertad y Democracia Hernando de Soto, quien es invitado dos veces por año a la Casa Blanca para escuchar sus ideas.

Foro. Pero quisiera aclarar que este encuentro ejecutivo se dio al commemorar 4 años de la suscripción del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Perú y EE.UU por lo que los asistentes hemos visto más un balance y resultados muy de cerca en contacto con la realidad. 

¿Ha sido bueno firmar un acuerdo de promoción comercial? ¿Debemos arrepentirnos de haber dado este paso? ¿Puede modificarse por A o B razones un Acuerdo de Promoción Comercial?

Definitivamente, me queda claro que la decisiòn que se tomò de firmar un TLC ha sido estratégico. De otro modo, no tendrìamos como soportar el impacto de la crisis internacional. De la efectividad de instrumentos como èste no cabe duda porque si no fuera así ¿habrìa firmado 15 acuerdos comerciales el Perú con igual número de países en el mundo? Veo ahora banderita peruana en en el mapamundi, en todo el globo. 
De un tiempo acá las calles de San Isidro y Miraflores están repletas de alemanes, italianos, franceses, españoles, portugueses, griegos...todos vienen con dinero para hacer negocios con Perú, quizás el capital que no quieren invertir en su propia tierra no porque no la amen sino por un factor de confianza que genera la crisis.

De manera no hay de qué arrepentirnos porque las exportaciones ha crecido y pueden crecer aun mas si se articula un plan de generaciòn de valor agregado. El hecho mismo -para responder a la pregunta de de si se puede modificar un tratado- de no poder modificarse despuès de firmado y ratificados, ni siquiera por los Congresos de los países firmantes.

Por ello mismo, como me lo ratificó en persona la embajadora en Estados Unidos Rose M. Likins, en un brevìsimo diàlogo con ella, "ni ahora ni en el futuro -segunda administración de Barack Obama- esta contemplado una modificación del Tratado ni aspectos generales ni específicos. 

Dicho de otro modo, estos tratados está generando empleo, permitiendo el ingreso a mercados sin pagar impuestos e incubando una actividad industrial de transformación para aumentar la rentabilidad de las exportaciones.

Pero ¿es tan bonita la música como se escucha? No, todo no se puede hacer al mismo tiempo. Lo que le pasa al Perú con respecto a los tratados de libre comercio es más o menos lo que ocurre con una computadora. Sabido es que el hardware es complemento del software, ambos se complementan. Separados no llegan a ninguna parte, sería una inversiòn inùtil.

Del mismo modo, en los negocios internacionales nos queda todavía el saco ancho. ¿Por què? Obviamente porque tenemos un moderno software -tratados, leyes, reglamentos, procedimientos, guias etc.-, pero nos falta el hardware de manera urgente: carreteras, puentes, ferrocarriles, puertos para integrar las vias de acceso de la costa a la selva y de salida hacia el Pacífico, un mal que afecta a casi toda Latinoamérica.

Dijo una vez el ilustre presidente Fernando Belaunde que las carreteras son como la cuchara que lleva el alimento a la boca de los pueblos. Entonces me doy cuenta que la idea del proyecto de Sierra Exportadora queda "chiquita". Hay que ir más allá. La idea es sacar a los pobres de la postración donde están y que el concepto de Sierra Exportadora se amplíe al concepto de "Ciudad Exportadora", con verdaderos instrumentos para que la gente sea productoraa, comercializadora y exportadora de su propia producciòn.

Siendo tan vital -una medida que esta cerca a la vida de los ciudadanos- hay que redoblar el paso para invertir en infraestructura. El Estado no lo puede todo, tienen que seguir las asociaciones público privadas y al mismo tiempo generar proyectos de educaciòn para el peruano de ahora y del mañana -micro y pequeño empresario- y elevar el presupuesto en investigaciòn ciencia y tecnología, uno de los lugares sonrojantes màs bajos de la regiòn. 

He querido resumir -sin distorsionar el pensamiento de los expositores- estas ideas estratégicas que he seguido con redoblada atenciòn porque sé que ahí está la clave del futuro.

Siento y olfateo que el Perú genera confianza, es visto con esperanza por ojos extranjeros y al mismo tiempo impone desafios en los que están las grandes oportunidades para millones de peruanos. Talento nos sobra, sólo se requiere una palanca en la educaciòn y una vision internacional para ser un país diferente del resto, a partir de la economìa del conocimiento. 

Quizás una forma de comenzar esta nueva etapa es cómo solucionar la falta de velocidad en la administración pública para trabajar en sincronía con la iniciativa privada. Esta necesita de una pareja de baile que le marque el paso

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