lunes, 14 de mayo de 2012


VISTIENDO A LA NOVIA: DESDE ONASIS HASTA LOS EMPRENDEDORES DIGITALES
Jesus Jimenez Laban

Estas reflexiones están dedicadas a mis alumnos.
Hay que moverse rápido entre varias ideas hasta que una cuaje. Dicho de otro modo, hay que cambiar de dirección tantas veces como se pueda hasta que el negocio funcione. Probar ideas, abandonarlas si no funcionan y pasar a la siguiente es lo que deben hacer los jovenes en peru siguiendo una tendencia que en EE.UU "pivoting".  

Es frecuente pensar el futuro sin tener en cuenta a los jóvenes. ¡Cuidado! Son ellos la gallina de los huevos de oro. Nadie mejor que ellos para tener ideas modernas, innovadoras y rompedores con qué competir y vencer en el mercado. Es harto frecuente ver a los jóvenes como inexpertos, sin experiencia y proclives a equivocarse. Claro que sí. 

Pero es necesario que los jóvenes se equivoque para que ganen experiencia y luego triunfen en el mercado. Me encantaría que algunas ideas que he captado de universidades extranjeras de institutos tecnológicos supermodernos, sean en muchos jovenes peruanos ideas semillas que germinen en sus propios negocios que no son físicos sino virtuales, de acuerdo a la era del conocimiento a la que asistimos todos, unos de entrada, otros de salida...

Siempre he creido que es bueno conocer los principios de una cosa para estar por encima de los cambios cientificos tecnológicos que vengan después. Por eso comparto algunas tendencias que hace notar The Wall Street Journal en sus investigaciones más recientes. 

Una primera es que para formar un negocio moderno hay que tardar sólo meses y no dos años en el diseño de un producto, contratación de personal y ubicación de mercado. Otra tendencia es que las ideas iniciales en un negocio no son las definitivas para ganar dinero. 

Una misma idea mejorada puede servir en otras aplicaciones en un proyecto electronico. Y todo esto es más fácil ahora con las plataformas sociales Twitter y Facebook. Una tercera tendencia es que la gente se está llenando de billetes en telefonia móvil y en internet, a partir del desarrollo de software. Hay que ensayar con diferentes software y crear rápido antes que otros se "robe" la idea, señalan los expertos. 

La idea es vestir bien a la novia, tener una buena idea, convertirlas en un jugoso negocios después de varios intentos fallidos y luego vender el negocio. Las inversiones fallidas ahora son vistas como experimentos. Es una habilidad poder adaptarse en algo útil después de estar anclado en una idea que parecía un fracaso y no lo fue. 

Es algo así como lo que hacía el armador griego Aristótles Onassis en los años cuarenta (1939-44), es decir, compraba buques viejos, los pintaba, los reconstruia y luego vendía. Hizo una fortuna comprando y vendiendo a bajo precio buques de carga. La misma idea es ésta, pero aplicada a los negocios electrónicos. 

Entonces, ¿qué hacer con los jóvenes? Hay que orientarlos primero acerca de estas tendencias, capacitarlos en centros de innovación con un capital de aventura del exterior y hacer que los mismos jovenes hagan derroche de su creatividad y talento hasta encontrar ideas vendibles para su propio bolsillo, no de otros. Y los propios estudiantes universitarios son mercado para estudiantes emprendedores que hagan empresa.

http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=AME&pagina=http://www.elcomercio.pe

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